Para Alianza Americas, una red de más de 55 organizaciones lideradas por inmigrantes de América Latina y el Caribe, la investigación del New York Times sobre César Chávez y el testimonio de Dolores Huerta nos causan un profundo dolor e indignación.
Como organizaciones lideradas por personas migrantes, reconocemos el papel fundamental del movimiento de trabajadores agrícolas y los desafíos que enfrentaron sus líderes y miembros. La convicción con que actuaron y la importancia de su lucha para visibilizar las demandas de quienes laboran en los campos agrícolas de Estados Unidos constituyen contribuciones significativas al movimiento laboral. Es importante recordar que su labor organizativa fue colectiva; muchas otras personas, tanto adultas como jóvenes, formaron parte de esa lucha crucial por la defensa de los derechos.
Las denuncias de violencia sexual que involucran a César Chávez, incluidas las presentadas por Dolores Huerta y otras mujeres, son extremadamente graves y profundamente preocupantes. Nos duele que mujeres y jóvenes que han sufrido violencia sexual hayan permanecido en silencio, ya sea por miedo o por un sentido de compromiso con la causa. Estas denuncias reflejan patrones más amplios en los que se ha esperado que las mujeres soporten el daño y el silencio bajo estructuras de poder desiguales que suprimen su voz y su liderazgo. No son hechos aislados; apuntan a normas arraigadas, al machismo y a desequilibrios de poder que continúan moldeando nuestras sociedades y movimientos, colocando a niñas y mujeres en situaciones de vulnerabilidad. Abordar estas realidades requiere acciones sostenidas e intencionales en todos los niveles.
En Alianza Americas, reconocemos que este trabajo es permanente: incorporamos componentes educativos y de formación en liderazgo con perspectiva de género y abogamos contra la violencia de género en nuestros países de origen y en Estados Unidos. Reafirmamos nuestro compromiso de construir organizaciones y sociedades seguras, equitativas e inclusivas. Nos comprometemos a generar espacios de diálogo entre nuestra membrecía, incluyendo oportunidades para la sanación, y a fortalecer a nuestras organizaciones miembro con herramientas y recursos para mejorar sus políticas internas, capacitaciones y procesos, prevenir la violencia, apoyar a sobrevivientes y garantizar que puedan denunciar de manera segura y con dignidad.
Nuestras sociedades deben avanzar hacia la igualdad de género —incluida la erradicación de la violencia sexual— y hacia la construcción de dinámicas de poder sanas y constructivas. Hacemos un llamado a todas las organizaciones y liderazgos a tomar medidas concretas: adoptar y fortalecer políticas de protección; establecer mecanismos claros de denuncia centrados en las sobrevivientes; invertir en educación política continua sobre justicia de género; y garantizar la rendición de cuentas en todos los niveles de liderazgo. Nos solidarizamos con las sobrevivientes de violencia de género que se atreven a alzar la voz. Este es un momento doloroso que exige acción para asegurar que estos hechos no se repitan jamás.
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Alianza Americas es una red transnacional de organizaciones lideradas por personas migrantes en Estados Unidos. Trabajamos para fortalecer la justicia social, la equidad y los derechos humanos en las Américas.